Aquí en el IMPA hay clases de idiomas gratuitas para sus alumnos. El martes 12 me colé a un grupo de portugués, el de portugués para hablantes de lenguas romances. Me vendría muy bien, pero desgraciadamente su horario coincide de pleno con el de una asignatura que comienza la próxima semana y a la que tengo que asistir.
El miércoles 13 me colé en una clase de inglés. No sabía si iba al grupo adecuado. Probé suerte en el grupo de nivel más alto ofertado. Le pusieron el nombre de upper-intermediate para no espantar a la gente, pero en realidad es inglés avanzado. Probé porque me venía bien de horario, y acerté. Charlé con la profesora antes de comenzar la clase sobre si ése era mi nivel y, a la vista de mi nivel en conversación, dijo que sí.
Va a dar tanto peso al oral como al escrito, lo cual creo me va a venir bien para la redacción del artículo. Una cosa que conviene destacar, y que marca una gran diferencia con el inglés de instituto, es cómo realizamos la parte escrita. Pone deberes de redacción, sí, pero no pierde tiempo en clase con ellas. De hecho, no necesitamos cuaderno, ni las redacciones van en papel; utilizamos el correo electrónico.
A diferencia de esa fauna que puebla nuestra ecuación primaria y secundaria, no tiene miedo de las nuevas tecnologías. De hecho, nos recomienda que redactemos en un procesador de textos y luego lo peguemos en el correo. Dice que así evitamos esos pequeños errores obvios tipográficos u ortográficos y de concordancia. Más aún, añade que a ella le pasa lo mismo con en portugués y que le resulta muy útil con el par ç/ss.
Un brasileño alumno del curso, con el que almorcé después, me observó que nuestro acento (de los hispanohablantes) al hablar inglés se le parecía al de los de la India. Hablando luego con él (en portugués) llegamos a la conclusión de que también se le parecía al de los japoneses y era porque separamos claramente las sílabas y hacemos que las sílabas átonas no sean tan átonas, sino tónicas secundarias más bien. Bueno, y por no distinguir las vocales medias. Por cierto, hablando con él en portugués me dijo que le sorprendía que utilizase "las palabras correctas" pronunciando tan mal el portugués.
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jueves, 14 de agosto de 2008
domingo, 3 de agosto de 2008
Los días de la semana
Una de las cosas que más me descoloca del portugués son los días de la semana. No los llaman por su nombre pagano, sino por el ordinal litúrgico. Así pues, también dicen sábado y domingo, que son nombres judeocristianos, pero los días de entre semana [ellos dicen días útiles] son ferias contadas desde la segunda hasta la sexta. Siempre es un lío mover el origen: los antiguos romanos adelantaron el comienzo del año de marzo a enero dejando los meses de septiembre a diciembre con un ordinal distinto del que les da nombre. Como los españoles estamos acostumbrados a pensar que la semana empieza el lunes, nos choca que sea segunda feira. Para evitar futuros problemas, creo que voy a recurrir a algunos trucos:
El martes, que es terça feira, recibe su nombre del dios bélico Marte, que da nombre también al mes de marzo, que es el tercer mes. Además, también son bélicos los tercios de Flandes. En miércoles, que es quarta feira, es cuando comienza la cuaresma. El viernes, que es sexta feira recibe su nombre de la diosa Venus, diosa del sexo.
Sé que estos trucos están bastante traídos por los pelos, y que no cubren toda la semana, pero al menos me sirven como referencia para no confundirme demasiado. De hecho, ya me sorprendía hablando con un peruano y diciendo “la sexta estaba abierto” para corregir después “el viernes, perdón, que vosotros sí os sabéis los nombres de los días de la semana”.
El martes, que es terça feira, recibe su nombre del dios bélico Marte, que da nombre también al mes de marzo, que es el tercer mes. Además, también son bélicos los tercios de Flandes. En miércoles, que es quarta feira, es cuando comienza la cuaresma. El viernes, que es sexta feira recibe su nombre de la diosa Venus, diosa del sexo.
Sé que estos trucos están bastante traídos por los pelos, y que no cubren toda la semana, pero al menos me sirven como referencia para no confundirme demasiado. De hecho, ya me sorprendía hablando con un peruano y diciendo “la sexta estaba abierto” para corregir después “el viernes, perdón, que vosotros sí os sabéis los nombres de los días de la semana”.
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